lunes, 13 de abril de 2009

Te Esperaré

Hay un atajo en el laberinto que nos separa.
Nuestras voces no se pueden reunir en el viento.
Tu corazón anda partido por un cuchillo.
Mi lengua delira ciega buscando el silencio.
Observo la luna que se alza en la altura ingrávida.
Rimmel estrellado es el manto del firmamento.
Perdidos en el espacio, somos meros puntos
que se encuentran sepultados en el universo.
Cuando sagazmente se cruzan nuestra miradas
se desatan por doquier mis extraños deseos.
Vivo encerrado allá, por los rincones celestes,
acostumbrado a indagar dentro de tu recuerdo.
Te esperaré arrimado a cualquier columna vieja.
Te esperaré en las pausas finales de mis versos.
Con un suspiro podrás hacerme un hombre sabio,
cuando respire tu voz escuchando tu aliento.
¿Cómo soportar sin ti la mañana que viene?
¿Cómo acelerar el ritmo del paso del tiempo?
Ya se irguieran varias espadas espeluznantes,
ya el cansancio cerrará mis párpados enhiestos;
te esperaré hendido en la tundra mas espesa,
te esperaré en la entrada del ágil pensamiento.
Ya entregué mi corazón de lumbre para ti
y en vano intenté escapar de ti; tampoco quiero.
Te esperaré en cualquier sombra consagrada.
Sé que sufriré, pero no me arrepiento.


Foto by: Lucem

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